
. Comunicado de Prensa de Greenpeace apoyando el Proyecto Gran Simio. (Ver)
. Escrito de la Asociación de Catedráticos y Científicos AIDA (Ver)
. Estudios de el Dr. Andrew Knight (Presidente de Learning without Killing) y el Dr. Balcombe (colaborador del Comité de Médicos para una Medicina Responsable) (Ver)
. Comunicado de Prensa de Proyecto Gran Simio, ante la polémica suscitada (Ver)
. Nota de Prensa de Proyecto Gran Simio sobre su reunión con Jane Goodall en Barcelona (Ver)
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GREENPEACE APOYA EL PROYECTO GRAN SIMIO
Es urgente el establecimiento de amplios territorios protegidos para que Gorilas, Bononos, Chimpancés y Orangutanes puedan asegurar su derecho a la vida y a la libertad.
Greenpeace España expresa su apoyo al Proyecto Gran Simio y la propuesta que pide al Parlamento Español su adhesión al proyecto. Asimismo, Greenpeace recuerda que los bosques donde habitan nuestros antepasados biológicos más próximos están siendo destruidos por la demanda de madera tropical barata, donde España destaca como uno de los principales
consumidores europeos.
“Preocuparse por el bienestar de los grandes simios no supone desviar la atención de las necesidades humanas o de las grandes asignaturas pendientes como acabar con la guerra, el hambre, las desigualdades Norte-Sur o la falta de derechos humanos,- /ha declarado Miguel Ángel Soto, responsable de la campaña de Bosques de Greenpeace.- “Como ya se ha afirmado en repetidas ocasiones, reclamar el reconocimiento de los derechos de los grandes simios no es en menoscabo de otras causas, sino una suma del trabajo contra las injusticias.
La Declaración sobre los Grandes Simios incide fundamentalmente sobre tres puntos que señalan aspectos sobre el trato actual que los seres humanos damos a nuestros parientes biológicos más próximos: el derecho a la vida (salvada la eventualidad de la legítima defensa), la protección
de la libertad individual y la prohibición de la tortura. El Proyecto Gran Simio cuenta con el apoyo de científicos de todo el mundo; tales como, Jane Goodall, Toshisada Nishida, Roger y Deborah Fouts, Lyn White, Francine Paterson, Wendy Gordon, Richard Dawkins, Jared Diamond, Tom Regan o Carl Sagan, entre otros.
“Resulta sorprendente escuchar cómo los detractores de esta iniciativa están repitiendo los argumentos ya expuestos hace 150 años en contra del movimiento abolicionista que pedía el fin de la esclavitud o cuando el movimiento sufragista pedía el voto para la muje/r”, ha señalado Soto.
Greenpeace también recuerda que el hogar de gorilas, chimpancés y bononos, los bosques de la Cuenca del Congo, se encuentra seriamente amenazado por la explotación forestal insostenible y que España es uno de los principales países consumidores de esta madera tropical africana.
El escaso control de los gobiernos africanos sobre las empresas madereras convierte esta actividad en una de las principales causas de la pérdida de diversidad biológica en este continente: la caza furtiva
de fauna salvaje se ve favorecida por la proliferación de nuevos accesos y las poblaciones de mamíferos, como los gorilas de tierras bajas, se están viendo seriamente afectadas.
“Cuando compramos productos hechos con madera de sapelli, elondo, iroko
o ayous, todas ellas maderas tropicales africanas, debemos ser
conscientes de que podemos estar colaborando con la extinción de los
gorilas en estado salvaje” ha recordado Soto.
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El Proyecto Gran Simio: ¿de qué estamos hablando?Pablo de Lora (Universidad Autónoma de Madrid)
Cuando la hallaron en una de las habitaciones del burdel de Yakarta, Sarita se encontraba encadenada a la pared con grilletes. La habían depilado, pintado los labios y arrancado los dientes para que no hiriera a los clientes. La alimentaban con una escueta papilla de cereales. Total, para lo que tenía que moverse. Si a Sarita la hubieran encontrado en un prostíbulo en España, al dueño del negocio no se le habría podido acusar de un delito de detención ilegal y lesiones graves (artículo 163 y 148 del Código Penal); ni al cliente de un delito de violación (artículo 179 del Código Penal). La razón es simple: Sarita no es persona. Sarita es una orangután. A quien explota de esta manera a Sarita, cabe condenarle por un delito de maltrato a los animales establecido en el artículo 337 del Código Penal (prisión de tres meses a un año), pero siempre y cuando califiquemos a Sarita como “animal doméstico”.
En otro caso, se habrá cometido una “falta” (artículo 632.2 del Código Penal) castigada con multa de 20 a 60 días o trabajos en beneficio de la comunidad de 20 a 30 días, siempre y cuando consideremos que el maltrato a Sarita se ha producido en un “espectáculo público no autorizado legalmente”. En otro caso, no habrá infracción penal ninguna. Dependiendo de la Comunidad Autónoma donde se encontrara el local, cabrá imponer una sanción administrativa de cuantía variable. Hace algunos años, un conjunto de destacados académicos de todo el mundo (etólogos, filósofos, antropólogos, biólogos, etc.) liderados por Peter Singer y Paola Cavalieri pusieron en marcha el “Proyecto Gran Simio”, el intento de que a los grandes simios (chimpancés orangutanes, gorilas y bonobos) les sean reconocidos tres derechos básicos: el derecho a la vida, el derecho a no ser torturados y el derecho a no ser retenidos injustificadamente. Es un pequeño paso, sin duda, pero es un paso que dignifica nuestra condición de seres que comparten una característica muy relevante con estos, nuestros “primos hermanos genéticos”.
Sarita no puede entender qué cosa es esa de “tener un derecho”, pero, como Chantek, otra miembro de su especie, Sarita puede ser capaz de emplear más de cien signos con los que comunicarse, e incluso inventarse nuevos signos. Por encima de todo, Sarita sufre terriblemente por la miseria a la que ha sido sometida. El Parlamento español, en un gesto sin apenas precedentes en el mundo, ha aceptado una proposición no de ley presentada por un diputado del PSOE que se hace eco del objetivo que mueve el Proyecto Gran Simio. A nadie, absolutamente a nadie más que a quienes utilizan y abusan inmisericordemente de simios como Sarita, puede perjudicar una iniciativa como ésta.
No hay ningún interés relevante que contrapesar; aceptando reconocer a Sarita el derecho a no ser torturada no se coloca sordina alguna sobre ninguna otra causa importante y urgente que ataña a los muchos seres humanos que todavía no ven sus derechos suficientemente reconocidos. No hay que esperar a que todos y cada uno de los presos en Guantánamo sean puestos a disposición judicial, para luchar porque a las mujeres en Arabia Saudi se les permita votar o conducir. No hay ser humano digno que pueda aguantar mucho tiempo a que se suelten los grilletes de las Saritas que en el mundo existen. La esclavitud no fue abolida completamente en España hasta 1880. Antes, en 1870, Segismundo Moret propuso al Parlamento la aprobación de la llamada “ley de vientres libres” mediante la cual se concedía la libertad a los hijos futuros de las entonces esclavas. “Demasiado esperar era eso”, debió pensar Emilio Castelar mientras escribía el discurso, a la postre uno de los más brillantes de su carrera, en defensa de su enmienda.
“ Grupos de esta Cámara –clamaba-, ¿no tenéis todos el sentimiento de humanidad? ¿Y en qué consiste este gran sentimiento que distingue a los pueblos modernos de los pueblos antiguos? Consiste en ponerse en la condición de aquellos que lloran, de aquellos que padecen…”. Puestos en la condición de los grandes simios que también padecen en nuestras manos, lo mismo han pensado, con buen criterio, nuestros parlamentarios de estos inicios del milenio. Aplaudámosles como hubiéramos aplaudido a Castelar.AIUDA (Asociación Universitaria para la defensa de los animales)
Se adhieren a este escrito los siguientes miembros fundadores de AIUDA (Asociación Interuniversitaria para la Defensa de los Animales): Paula Casal (University of Reading); Montserrat Escartín (Universidad de Girona); Jorge Riechmann (Científicos por el Medio Ambiente); Francisco Lara Sánchez (Universidad de Granada), Marta González (Instituto de Filosofía, CSIC); Asunción Herrera (Universidad de Oviedo); Marta Tafalla (Universidad Autónoma de Barcelona) y Txetxu Ausín (Instituto de Filosofía, CSIC).
Knight A, Bailey J, Balcombe J. Chimpanzee research: 1. questionable contributions to biomedical knowledge. ALTEX 2006. In press. [conference abstract]
Biomedical research on captive chimpanzees incurs substantial animal welfare, ecological, ethical and financial costs. Advocates of such research claim these costs are outweighed by substantial advancements in biomedical knowledge. To assess the accuracy of such claims we examined the disciplines investigated in 749 studies of captive chimpanzees or chimpanzee tissues conducted from 1995-2004. 48.5% (363/749) were biological experiments conducted in nine disciplines, with cognition/neuroanatomy/neurology (36.6%, 133/363) and behavior/communication (20.7%, 75/363) arising most frequently. 41.5% (311/749) were investigations of 30 viral groups, with hepatitis C virus and human immunodeficiency virus, which both comprised 31.2% (97/311) of all virology experiments, arising most frequently.
Therapeutic investigations comprised 3.5% (26/749) of all chimpanzee experiments, of which 61.5% (16/26) explored the pharmacological properties of various compounds. Other investigations included the testing of surgical techniques or prostheses, anaesthesiology and toxicology experiments. Investigations of eight parasitic species comprised 3.1% (23/749) of all chimpanzee experiments, of which the most frequent were the malaria protozoa Plasmodium falciparum and P. ovale (26.1%, 6/23), the roundworm Onchocerca volvulus (21.7%, 5/23), and the flatworm Schistosoma mansoni (17.4%, 4/23). Other diseases and miscellaneous experiments comprised 3.5% (26/749) of all chimpanzee experiments when combined, of which the most frequent were investigations of laboratory/husbandry techniques (42.3%, 11/26) and endotoxemia (30.1%, 8/26). Radiation studies were also conducted, and four other diseases were also investigated, namely benign prostatic hyperplasia, Creutzfeldt-Jakob disease, gastrointestinal bacteriology ( Bacillus thuringiensis ), and tuberculosis ( Mycobacterium tuberculosis ).
To assess the value of these 749 chimpanzee studies, we randomly selected 100 and determined the frequency with which they were cited by other published papers. Citations were not available for four studies, however, 49.0% (47/96) of the remainder were not cited by any other papers. Research of lesser value is not even published. These results indicate that the majority of chimpanzee research generates data of very little use, and contributes very little to the advancement of biomedical knowledge. Knight A, Bailey J, Balcombe J. Chimpanzee research: 2. lack of efficacy in combating human disease. ALTEX 2006. In press. [conference abstract] Advocates of increased expenditure on chimpanzee research claim their genetic similarities to humans enables this research to make critical contributions to combating human diseases. To assess the validity of such claims, we randomly examined 100 studies of captive chimpanzees from a population of 749 studies conducted between 1995 and 2004. Citations were not available for 4 chimpanzee studies. 49.0% of the remainder (47/96) were not cited by any other papers, demonstrating minimal contribution towards the advancement of biomedical knowledge generally.
One chimpanzee study was cited only by a paper for which no abstract was available, and was discarded. Of the 95 remaining chimpanzee studies, 36.8% (35/95) were cited only by 116 papers that clearly did not describe well developed diagnostic or therapeutic methods for human diseases. Instead, abstracts focused primarily on a surprising array of non-human species, including a large variety of primates; or on human subjects in relation to a variety of biological disciplines other than pathology; or on examinations of the aetiological or other aspects of human diseases. Only 14.7% (14/95) of applicable chimpanzee studies were cited by a total of 27 papers that appeared to describe well developed prophylactic, diagnostic or therapeutic methods for combating human diseases. However, detailed examination of these 27 human medical papers revealed that in vitro studies, human clinical and epidemiological studies, molecular assays and methods, and genomic studies, contributed most to their development. 63.0% (17/27) of these medical papers were found to be wide-ranging reviews of 26-300 (median 104) references, to which the cited chimpanzee study made only a small contribution. Duplication of human outcomes, inconsistency with other human or primate data, and other causes resulted in the absence of any chimpanzee study able to demonstrate an essential contribution , or, in most cases, a significant contribution of any kind, towards the development of the human medical method described. Knight A, Bailey J, Balcombe J. Chimpanzee research: 3. the necessity of a ban. ALTEX 2006. In press. [conference abstract] The advanced sensory, cognitive, social and communicative abilities of chimpanzees also confer upon them a profound ability to suffer when captured from the wild or born into unnatural captive environments, and when subsequently subjected to confinement, social disruption, and involuntary participation in potentially harmful biomedical research. Advocates justify such research based on the crucial contributions they claim it has made towards the advancement of biomedical knowledge, and, in particular, towards combating major human diseases.
However, our systematic review of 749 biomedical studies of captive chimpanzees conducted during a recent decade revealed that almost half were not cited by any subsequent papers within the comprehensive bibliographic databases examined, suggesting minimal contribution towards the advancement of biomedical knowledge generally. Given that research of lesser significance is not published at all, these results are of considerable concern. Furthermore, closer examination of a subset of 100 randomly-selected chimpanzee studies failed to identify any that made an essential contribution, or, in a disturbing majority of cases, a significant contribution of any kind, towards papers describing well-developed prophylactic, diagnostic or therapeutic methods for combating human diseases, including major diseases such as AIDS, hepatitis and cancer. Consequently, we therefore call for, and believe it eminently reasonable to call for, the banning of biomedical research on captive chimpanzees in those remaining countries, notably the US, that continue to conduct it.
EL PROYECTO GRAN SIMIO HA PRESENTADO ANTE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, EN EL CONGRESO, SU TRABAJO Y SUS OBJETIVOS, ANTE UNA FUERTE POLÉMICA NACIONAL.
El Proyecto Gran Simio presentó el pasado día 25 de abril a las 12 del medio día en el Congreso de los Diputados y en medio de una fuerte polémica suscitada a nivel nacional, los objetivos de la mencionada ONG, su trabajo y la exposición ante la grave situación en la que se encuentran los grandes simios en su hábitat y en numerosos zoológicos y circos en nuestro país.Esta polémica desatada en España, ha corrido como la pólvora por los teletipos del mundo entero y se están recibiendo apoyos de numerosas Asociaciones Internacionales, de ciudadanos de numerosos países incluidos españoles, de universidades y científicos de reconocido prestigio apoyando la propuesta a favor de los simios.
La Proposición No de Ley que será debatida a últimos del mes de mayo, en ningún caso habla de “ derechos humanos” a los grandes simios, sino el apoyo al trabajo del Proyecto Gran Simio y a la conservación de los grandes simios. Dice textualmente:“EXPOSICIÓN DE MOTIVOS:El tiempo ha querido que dos informaciones científicas hayan aparecido, casi al unísono, para recordarnos la cercanía evolutiva y la vecindad genética que tenemos con nuestros parientes, los grandes simios (secuenciación del ADN de los grandes simios) y la cruel realidad de nuestro trato con ellos, que está poniendo en peligro su supervivencia (Atlas de los Grandes Simios y su Conservación, de Naciones Unidas). El primer informe nos indica que compartimos la inmensa mayoría de nuestro material genético con estos seres.
Esta similitud ya la conocíamos por medio de estudios antropométricos, fisiológicos, neurológicos o de etología comparada. El segundo informe, el de Naciones Unidas, nos alerta sobre la posibilidad de extinción de algunas especies de grandes simios, por obra de la intervención humana.Desde hace años, existe un programa internacional – no gubernamental - para la ampliación de la igualdad, denominado Proyecto Gran Simio, que pretende preservar y proteger del maltrato y la muerte a estos compañeros genéticos de la humanidad. El programa ha sido impulsado por el pensador Peter Singer y a él se han adherido numerosas personalidades del ámbito científico e instituciones de muy diverso tipo. Entendemos que, debe ser una tarea de toda la comunidad internacional, evitar la desaparición, el maltrato y la esclavitud de estos seres tan cercanos a la especie humana y tan injustamente tratados. En consecuencia con lo anterior, el Grupo Parlamentario Socialista presenta la siguiente Proposición no de Ley para su debate y votación. PROPOSICIÓN NO DE LEY El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a declarar su adhesión al Proyecto Gran Simio y a emprender las acciones necesarias en los foros y organismos internacionales, para la protección de los grandes simios del maltrato, la esclavitud, la tortura, la muerte y extinción. En el Palacio del Congreso de los Diputados, a 5 de septiembre de 2005 “
Los derechos que desde el Proyecto Gran Simio se piden son: a la vida, a la libertad y a no ser torturados no física ni psicológicamente. ¿Qué tiene de escandaloso estos derechos fundamentales?. En ningún momento se pide derecho al voto, un salario digno, derecho la vivienda , ni tantos otros de los que los españoles disfrutamos.En septiembre pasado la prestigiosa revista científica Nature publicaba la secuenciación del genoma del chimpancé en la que se demostraba que compartimos 99% de los genes con estos animales. Nuestro parentesco es tan alto que en estos momentos la comunidad científica está debatiendo la posibilidad de cambiar la clasificación de los chimpancés de forma tal, que compartan el mismo género que nosotros. Fue noticia en algunos medios televisivos y de prensa sin que nadie se echara las manos a la cabeza.
Este debate no es nuevo. Hace unos 150 años los abolicionistas pedían derechos para los negros y los “ilustrados” de la época decían: ¡Que barbaridad!, ¡derechos para los negros!, ¡y los derechos de los blancos!, ¡pero cuando se ha visto que seamos iguales!, ¡cuando se ha visto a un negro pintar la Capilla Sixtina o componer algo lejanamente similar a una ópera de Mozart o escribir el Quijote!. El debate se volvió a producir con motivo de reclamar derechos para la mujer y ahora que descubrimos la cercanía a nosotros de los chimpancés, de nuevo aparecen los mismos argumentos. Ahora reconocer los derechos de los africanos es fácil; así como, los derechos de la mujer. Lo difícil es haberlo hecho en su tiempo. Ante las preguntas que algunos medios han formulado intencionadamente como: ¿Es que el PSOE no tiene otra cosa más importante que hacer que defender a los simios? ¿En base a qué, se afirma que apoyar al Proyecto Gran Simio no es importante?. ¿Que conocimiento se tiene sobre en qué consiste el Proyecto Gran Simio para afirmar que no es importante? y otras que por respeto no se mencionan, la respuesta es sencilla y totalmente comprensible. Hace unos quinientos años Copérnico afirmó que la Tierra giraba alrededor del Sol. Se prohibieron sus escritos y se persiguió a Galileo y a todo aquél que respaldase esa idea que "degradaba" a nuestro planeta y al hombre que lo habita al "bochornoso" lugar de orbitar al rededor Sol. Sin embargo las ideas de Copérnico no solo son verdad, sino fundamentales para el desarrollo de la Astronomía. Nunca se hubiese ido tan lejos partiendo de la posición falsa y central de la Tierra en el Universo. Hoy día sabemos que los chimpancés tienen cultura, que esa cultura varía según el lugar donde vivan los chimpancés, que si la cultura de los españoles es diferente de la de los japoneses, la cultura de los chimpancés del este de África es diferente de la de los chimpancés del oeste. Que los chimpancés también tienen guerras. ¿Como apareció la guerra en entre los humanos?; la respuesta solo puede estar en el estudio de nuestros parientes más cercanos; los que tenemos más parecido a nuestros primitivos antepasados.
Estudios como estos son los que le han hecho merecedora del premio Príncipe de Asturias a Jane Goodall. Con el apoyo del Gobierno al Proyecto Gran Simio esperamos que España se una a otros países en la protección de los grandes simios y de su hábitat, en formular una Ley donde se les reconozca esos tres derechos fundamentales y que los grandes simios que se encuentran cautivos en nuestro país, sean tratados más dignamente, más humanamente y con un grado de protección total. Numerosas Asociaciones internacionales y de nuestro país, están dando comunicados de apoyo a esta Proposición No de Ley y al Proyecto Gran Simio. Muchos científicos también. Creemos que esta propuesta presentada por el Grupo Socialista es seria y responsable y no entendemos la ignorancia de algunos que riéndose de si mismos demuestran incultura y falta de sensibilidad en pleno siglo XXI.
Proyecto Gran Simio
EL PROYECTO GRAN SIMIO SE REUNE CON JANE GOODALL PARA TRATAR SOBRE LA CREACIÓN DEL INSTITUTO JANE GOODALL EN ESPAÑA.
El Proyecto Gran Simio se reunió con Jane Goodall a petición suya, en el Hotel Balmes de Barcelona, el pasado 3 de junio, vísperas del día mundial del medio ambiente, al objeto de establecer contacto y junto con otros colaboradores, establecer un calendario para la formación del Instituto Jane Goodall en España.Desde el primer momento en que el Proyecto Gran Simio comenzó a caminar y a trabajar por los grandes simios en el mundo, Jane Goodall se hizo eco en el apoyo al mismo y desde entonces ha estado vinculada a sus trabajos, colaborando en varias de las publicaciones que internacionalmente se han realizado y formando parte de la treintena de científicos que se unieron para escribir “El Proyecto Gran Simio”. Jane Goodall, Etóloga británica, máxima experta en el estudio del comportamiento animal y en la defensa de la naturaleza, nació el 3 de abril de 1934 en Londres. Cursó estudios en Bournemouth, y trabajó en África junto al antropólogo británico Louis S. B. Leakey, quien le animó a instalarse en la reserva de chimpancés de Gombe, en el lago Tanganika en el año 1960.
Jane Goodall ha pasado cuarenta años estudiando la vida de los chimpancés, descubriendo en ellos pautas de comportamiento y habilidades como la utilización de herramientas que, hasta entonces, se creían exclusivas de la especie humana. Goodall ha descubierto que los chimpancés se parecen mucho a los humanos, e incluso poseen conciencia de su propio yo. «Si se miran en un espejo se reconocen», «tienen capacidad para pensar en un pasado inmediato» y «la tradición de utilización de herramientas pasa de generación en generación a través de la observación».
En 1965 fundó en Tanzania un Centro de Investigación para estudiantes procedente de todo el mundo Es Directora del Instituto Jane Goodall Internacional al que dio vida en 1975. Su libro In the Shadow of Man, basado en la prolongada familiaridad que mantuvo con una comunidad de chimpancés en la región de Gombe, en Tanzania, fue un bestseller internacional. Posteriormente ha publicado un detallado estudio académico sobre los chimpancés: The Chimpanzees of Gombe y la popular obra Through a Window. Ha escrito junto con Phillip Berman, un libro erxcepcional de su vida, de la vida de sus chimpas, del trabajo, titulado “Gracias a la vida”. España le concedió el Premio Príncipe de Asturias de las Ciencias , en el año 2003 y ahora quiere, con la colaboración del Proyecto Gran Simio, establecer el Instituto Jane Goodall en España. “Para nosotros, el que Jane Goodall haya querido que formemos parte del Instituto Jane Goodall en España, nos llena de orgullo y nos avala en cuanto al trabajo que estamos realizando dentro del PGS por los derechos de los grandes simios y la conservación de su hábitat.
Desde el primer momento trabajaremos juntos, ya lo estamos haciendo de hecho y uniremos esfuerzos para la conservación de los santuarios establecidos por el Instituto en África, la protección de su hábitat y la educación. Los fines y objetivos son los mismos, por lo que el camino ha de ser común” , ha declarado Pedro Pozas Terrados, Secretario General del Proyecto Gran Simio en España. La petición de ayuda al PGS por parte de Jane Goodall para la formación del Instituto Jane Goodall en España, ha sido aceptada. Miembros de la Directiva del PGS, se implicarán directamente en su creación y España contará con una nueva entidad, que junto con el PGS, reforzarán la lucha por la conservación y protección de los grandes simios.“Estamos convencidos, que dada la sensibilidad demostrada por el gobierno en la problemática de los grandes simios, tanto en España como de las poblaciones que habitan en libertad en su medio natural, seremos un ejemplo para Europa y otros países del mundo, en tomar medidas sencillas pero contundentes encaminadas a evitar la destrucción de las selvas tropicales, la protección de las poblaciones de grandes simios ayudando en proyectos educativos y de conservación, y en el mejor tratamiento de los homínidos no humanos que se encuentran en nuestro país” , ha puntualizado Pedro Pozas.
El Proyecto Gran Simio anuncia que la colaboración con Jane Goodall desde el primer momento ha sido total, en un encuentro cordial y maravilloso, con una mujer sencilla, humilde, luchadora, paciente, observadora. El objetivo de ambas entidades es claro: la protección de los grandes simios y la conservación de las selvas tropicales, fundamental hábitat para su supervivencia y la del ser humano.
Jane Goodall con miembros de Proyecto Gran Simio
Proyecto Gran Simio